Revista Vida Religiosa

Imprimir
PDF

MÁS QUE UNA FOTO

Escrito por Fran Caballero.

Ángel Monge Ormaechea, Hermano del Sagrado Corazón

“La frontera de los «nadie» nos transforma”

Dice el Papa que son tiempos en los que los religiosos tenemos que aportar mucha creatividad y al servicio del pobre. Ángel Monge es un buen testigo de ella. Tiene 48 años, lleva 29 en su congregación de Hermanos del Sagrado Corazón y es de los de «cada día algo nuevo». Dios le ha concedido una vitalidad sorprendente. No se agota, crea y recrea. A un proyecto cumplido le suceden muchos sueños por hacer. Lo mejor de todo es que en esos sueños piensa poco en sí y mucho en los «nadie» que ha ido encontrando en el camino. A todos les ha contado que en el corazón de Dios son «alguien» con futuro. ¿No será este el gran proyecto de toda la vida religiosa? Ahora está en España reponiéndose de una operación que no le apagó el entusiasmo, pero su corazón está repartido, 11 años en Perú a donde vuelve en junio y 4 en Mozambique, la «niña de sus ojos» que nos cuenta en esta foto tan especial».

¿Cómo te encuentras?

Bien, pero no quiero hablar de mí. Cuando estaba en la camilla preparado para entrar en el quirófano lo que pensaba es que en estos días de lluvia y frío, hay mucha gente en la calle... como Jaime. Y yo en una camilla bien calentito.

¿Quién es Jaime?

Es una historia reciente, pero larga. Es un hombre de esos que hemos ido dejando sin identidad. Un «nadie» de la sociedad. Pero vaya si la tiene. Jaime me evocó a Jesús, buscando hogar en Alsasua.

Imprimir
PDF

MIRADA CON LUPA

Escrito por Luis A. Gonzalo Díez.

José Luis Lacunza, OAR. Cardenal de la Iglesia

«Abramos las estructuras... el joven no se asusta de orar, pero sí de repetir rezos»

Navarro de origen y panameño de vida. Ofrece esa combinación perfecta de ternura y firmeza que convence. A sus 71 años ha vivido mucho, pero mira al mañana con esperanza y la transmite con fuerza. Obispo de la pequeña diócesis de David en Panamá es uno de los hombres de confianza del Papa Francisco para la gran reforma en el Espíritu. Religioso Agustino Recoleto y forjado en América nos dice que «de repente el Papa pensó en él». Sabemos que no es tan de repente y que hace tiempo que su nombre forma parte de ese nuevo liderazgo de nuestro tiempo. Se acerca a la realidad con calor de hermano y sin pretensión de maestro y eso le da el estilo de cristiano, religioso, obispo, cardenal y evangelizador que el mundo y la Iglesia necesitan.

Y ahora, de repente, el Papa Francisco…

Y ahora, de repente, el Papa Francisco sin previo aviso, sin consulta, sin ninguna indicación…

El obispo de David es Cardenal. ¿Cómo se enteró?

El primer indicio me llegó como a las 6:30 h. de la mañana –estamos a unas seis horas de diferencia de horario–. Era domingo, yo me levanté a las 6:00 h. de la mañana y a las 6:30 h., cuando iba a bajar a desayunar, cogí el móvil y encontré un mensaje de mi hermana mayor que, desde Pamplona, me hacía tres preguntas: “Tato ¿no tienes algo que comentarnos?”; segunda: “El Papa ha hecho nuevos nombramientos…” y tercera: “¿eso en qué te afecta a ti? Llámame cuando puedas”. Yo pensé que mi hermana se había vuelto loca, ¿qué bicho le habría picado? Y no hice ningún caso. Metí el teléfono al bolsillo, baje al comedor y fui a prepararme el desayuno. Cuando me senté, vi que había dos llamadas perdidas y dos mensajes de voz, los escuché y era el Cardenal de Managua, Leopoldo Brenes que me llamaba para felicitarme: “Anda José Luis, ¡qué bueno!, ya no estoy yo solo por ahí, ya tengo compañía”, –somos muy buenos amigos–; y después otra llamada de un ex-alumno mío, del colegio San Agustín, en los años setenta, que está ahora de embajador de Panamá ante la Unesco, en París y que oyó el mensaje del Papa y me llamaba para felicitarme.

Imprimir
PDF

Actitud de salida

Escrito por Ianire Angulo.

Me da en la nariz que esto de vivir en “actitud de salida de sí” a la que tanto se nos invita últimamente no tiene mucho que ver con los trajines de viajes y movimientos que tengo en la última temporada. Pero, con todo, pasar tanto tiempo entre estaciones de tren y de autobús no deja de ser todo un aprendizaje de cómo nos movemos por la vida.

Los hay “mochileros” y “maleteros”… y el volumen del equipaje te permite intuir si la estancia pretende ser larga o corta, si van con lo necesario o se han equipado con miles de “por si las moscas”. En estos lugares proliferan también con quienes se reencuentran emocionados con una persona querida o con los enamorados que prolongan al máximo una despedida que no desean. Tropiezas con el conductor “borde” que está rápido para indicar qué no se puede hacer… pero también con aquél que, sin saber inglés, alza el tono para intentar explicar a los turistas chinos cómo llegar a la Alhambra. Están quienes se abalanzan a recoger sus equipajes aún a costa de llevarse a alguien por delante… pero también quienes esperan pacientemente poder recuperar su maleta. Te encuentras con personas que, sin conocerte, te cuentan algo de ellos… y quienes apenas musitan un “adiós” para el cuello de su camisa aún después de pasar cinco horas sentados codo con codo.

Imprimir
PDF

LA REVISTA VR EN EL AÑO DE LA VIDA CONSAGRADA

Escrito por José Cristo Rey G. Paredes.

Carta de San Pablo a la Vida Consagrada (I)

 

Me he preguntado qué carta escribiría san Pablo a la Vida Consagrada, con motivo de este año. Y la respuesta la he encontrado en sus mismas cartas.

A partir de ellas, me permito extraer aquella que sería su carta en este año. En ella aborda cuestiones tan importantes como la vocación, la misión, la vida en comunión y comunidad, y el estilo propio de nuestra forma de vivir.

Prescripto

Pablo, llamado a ser apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios, a los hermanos y hermanas “religiosos” esparcidos por todo el planeta, a los “consagrados” en Cristo Jesús, llamados a ser santos, con cuantos en cualquier lugar invocan el nombre de Jesucristo, Señor nuestro, de nosotros y de ellos: ¡gracia a vosotros y paz de parte de Dios, Padre nuestro, y del Señor Jesucristo! (1 Cor 1,1-2).

Proemio

Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de vosotras y vosotros, rogando siempre y en todas mis oraciones con alegría por todos a causa de la colaboración que habéis prestado al Evangelio, desde el primer día hasta hoy; firmemente convencido de que, quien inició en vosotros la buena obra, la irá consumando hasta el Día de Cristo Jesús. Y es justo que yo sienta así de todos vosotros y vosotras, pues os llevo en mi corazón, partícipes como sois todos de mi gracia en la defensa y consolidación del Evangelio. Pues testigo me es Dios de cuánto os quiero en el corazón de Cristo Jesús. Y lo que pido en mi oración es que vuestro amor siga creciendo cada vez más en conocimiento perfecto y todo discernimiento, con que podáis aquilatar los mejor para ser puros y sin tacha para el Día de Cristo, llenos de los frutos de justicia que vienen por Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios (Filp 1, 3-11)

Imprimir
PDF

Nuevo número monográfico de VR

Escrito por Editor.

HACIA UN NUEVO PARADIGMA: ASUMIR LA INCERTIDUMBRE

Luis A. Gonzalo Díez, Javier Monserrat, M. Beatrix Mayrhofer y José Cristo Rey reflexionan en este número monográfico sobre el nuevo paradigma que se abre para toda la Iglesia y para la vida consagrada. Una oportunidad de fecundidad para quienes tengan visión.

El centro de la vida es la misión, asumida y entendida como reto y tarea. Como gracia y don de pertenencia. Solo desde esa perspectiva de gracia conseguimos entender este don que es abrazar un tiempo nuevo. Algo así como si entrásemos en discernimiento para poner en entredicho las seguridades que, hoy por hoy, no nos permiten decisiones nuevas, ni discursos que las sostengan.

Se ha hecho evidente que el sostenimiento estructural de lo que conocemos no garantiza el futuro, porque tampoco está garantizando el presente. Asumir este cambio de paradigma, ciertamente, nos obligará a tomar decisiones hoy que cuestionan nuestras seguridades. Aún más, algunas nos desconciertan y duelen. Pero sin la asunción de ese cambio estructural notable, no garantizamos un principio básico de la generosidad de la vida religiosa: ser cauce del carisma para tiempos venideros.

Imprimir
PDF

Cronos y kairós

Escrito por Jesús Garmilla.

Del mundo griego hemos heredado dos maneras diversas de entender el tiempo: el cronos y el kairós, escritos así, a lo castellano. El cronos sería el tiempo cotidiano, anodino, que transcurre casi imperceptiblemente, que no deja huella. El kairós es un tiempo propicio, denso, grávido, inolvidable, único, aprovechable, un tiempo que no se puede desperdiciar ni dejar pasar por alto. Algo así, sin mayores pretensiones de definición.

Los cristianos hemos pedido prestado el concepto y el contenido de kairós para hablar de “tiempos fuertes” en la liturgia, como la cuaresma que acabamos de iniciar. Pero, además, se suele emplear cuando queremos resaltar o maximizar un acontecimiento determinado que nos parece “extra-ordinario”, es decir, que se escapa de “lo ordinario” del tiempo inocuo y corriente. Y rápidamente le concedemos categoría teologal cuando hablamos del kairós como “tiempo del Espíritu”, o como “nuevo Pentecostés”; ciertamente como si se tratara de “tiempos preñados de Dios” que nosotros escrutamos como tales. Un ejemplo al uso fue la convocatoria y el desarrollo del Vaticano II y del papa Juan XXIII: “un nuevo pentecostés para la Iglesia” y una persona, el papa Juan, como especialmente “señalados” para abrir un tiempo distinto, un aggiornamento para la Iglesia. Quizás nos preocupa aquello del Evangelio:  “¡Conque sabéis discernir el aspecto del cielo y no podéis discernir las señales de los tiempos!” (Mt.16,3b). En cualquier caso, en ocasiones vemos “tiempos de gracia y nuevos pentecostés” con excesiva ligereza.

Imprimir
PDF

Número de marzo de VR 2015

Escrito por Luis Alberto Gonzalo Díez.

Para tener vida, cuidar el signo.

Son tiempos de signo. Algo breve, elocuente, directo y bien conectado con lo profundo de la vida, tiene eco y trasciende. Francisco es un maestro del signo en un contexto, la Iglesia, que había perdido conexión con la realidad. Basta una palabra, un gesto, un guiño o un movimiento de sus manos para que esta humanidad, sedienta, caiga en la cuenta que tiene quien la escuche, quien la comprenda y quien le hable a Dios de ella. Es para todos un anuncio explícito de posibilidad y vida. El evangelizador encuentra en Francisco un guión preciso de cómo, dónde y con quién. El cómo es la cercanía y la humanidad; dónde, el lugar en el que la persona se cuestiona y lucha; y con quién, nos a aquel que está necesitado, es débil, o no tiene aliento. No desaparecen los textos, –grandes y plagados de declaraciones solemnes–, pero éstos, tienen valor en un hoy, –que es el kairós–, únicamente desde el gesto misericordioso.

Nuestra portada es el Papa en uno de sus múltiples encuentros. Está con Jesús Barcia, un niño valiente que mantiene la mirada, bien firme, a la enfermedad. Sabe que su amigo el Papa, no es la curación, pero está seguro que le habla a quien todo lo puede, de su vida y sus sueños. Es el valor del signo frente a la eficacia; es la cercanía frente al tópico; es el calor humano frente al virtual.

Imprimir
PDF

Entrar y salir

Escrito por Manuel Romero.

Comenzamos la Cuaresma con Jesús en el desierto. Pasando poco menos que una prueba iniciática antes de lanzarse a los caminos para anunciar el Reino de Dios.

Había salido del río Jordán, tras ser bautizado, como Hijo de Dios. El Espíritu le confirma como hombre y como Dios.

No tenía porqué pero, como hombre, se va al desierto. Nadie se traslada a vivir a un lugar solitario e inhóspito. Jesús tampoco. Fue el Espíritu el que le “empujó” para meterse en ese lugar y aguantar cuarenta días. Un marco temporal en el que Jesús pasa las mismas necesidades, tentaciones e incomodidades por las que pasó Israel al salir de Egipto.

Cuarenta días en los que pasa por lo mismo que pasaremos los hombres de carne y hueso cuando vivamos la soledad, la escasez y el miedo. Y ahí, en terreno inhumano, se deja “tentar por Satanas” para vencer humanamente lo que nos toca a los demás.

Cuarenta días de discernimiento en los que comprender su futuro; a lo que se iba a enfrentar como Mesías, lo que tenía que reparar como Salvador y lo que debía regir como Señor.

Imprimir
PDF

Aparentar tiene más letras que ser

Escrito por Manuel Romero.

El amor precisa de intimidad. La relación entre dos personas que se quieren necesita de momentos para estar a solas y mirarse a los ojos.

El evangelio del “miércoles de ceniza” nos recuerda que la relación con Dios se fragua en la intimidad del corazón y en momentos de apartamiento. Jesús lo hacía; buscaba estar a solas con el Padre antes y después de los grandes discursos y milagros. Los discípulos lo sabían, y así lo contaron a los que escribirían los evangelios.

Al inicio de la Cuaresma se nos refrescan las recomendaciones de Jesús. Consejos que Él vivía y que van más allá de ser meras sugerencias piadosas. El primordial: el de ser “justos”.

Justo fue Jesús; que vino a traer la justicia. Los que decimos seguirle tenemos la obligación de buscarla y repararla allí donde ha sido violada. En hacerlo está nuestra paga…, porque estaremos cumpliendo lo que le hemos pedido a Dios: cumplir su voluntad.

Más artículos...