Espíritu Santo

Muchas veces nos pasa desapercibido el Espíritu y en este tiempo de Adviento también. Es lógico porque una de sus características es la de pasar desapercibido, brisa suave que no hace alardes y ni sobre actúa.

Pero en adviento aparece en distintos momentos, también como es lógico (dentro de la ilógica del Reino) porque es artífice de momentos de Dios.

Lo vimos en la Anunciación como sombra que cubre sin violentar, como una ola suave, como llovizna. Lo vemos hoy en el anuncio del Bautista como promesa cierta que se regala en agua generosa y que se convierte en compañero de camino para siempre aunque no lo percibamos. Lo veremos en Belén entre estrellas, ovejas y sonrisas de pastores, de Magos y de padres que no se acaban de creer que ese niño pueda ser el Dios de Abraham, Isaac y Jacob.

Y si nos fijamos bien, en las sutilezas de lo cotidiano, lo podremos intuir en personas, acontecimientos, perdones, niños, pájaros que nos sorprenden con una visita fugaz y, sobretodo, en esos pequeños de los que habla Jesús a los que les pertenece la bienaventuranza del Reino.

Feliz tiempo de Adviento, feliz tiempo de Espíritu.

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Una respuesta a Espíritu Santo

  1. Marta dijo:

    Gracias Miguel por seguir con tu blog iluminando esas palabras tan antiguas que no pasaran pero que a veces cogen polvo y de tan sabidas olvidamos. Con las tuyas me haces sentir su significado. Desde Vigo …Gracias y feliz Navidad!

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