Archivo de la categoría: misión

Los administradores también deben resucitar

Me van a disculpar que me deje llevar por el tiempo litúrgico también en estas cosas de la administración. En estos días vamos a oír mucho lo de que comienza una vida nueva, que lo viejo ha pasado, que hay que morir el hombre viejo y que hay que resucitar. Todo es una invitación a comenzar de nuevo, a dejar atrás las viejas costumbres, los vicios, lo que se hacía siempre, los hábitos de toda la vida, los raíles de la vía que nos llevaban al mismo sitio ya conocido y manido. Puesto todo esto, también afecta a los administradores. También los administradores deben resucitar. Seguir leyendo Los administradores también deben resucitar

Lo urgente y lo importante

Van a decir que hablar de lo urgente y lo importante, tema de esta entrada al blog es algo superficial, que no entro en temas de administración real y concreta. Pero no he podido evitar, estos días en que estoy dedicado a repasar y cerrar contabilidades del 2016 y abrir las nuevas del 2017, a ver si todo cuadra, a preparar los impresos de los presupuestos y zarandajas por el estilo que me llevan mucho tiempo, acordarme de Mafalda. Seguir leyendo Lo urgente y lo importante

Vamos con la misión compartida

Desde hace un tiempo le damos muchas vueltas al tema de la misión compartida. No se trata sólo de confiar en los que colaboran en nuestras actividades. Eso ya lo hacemos con cierta facilidad. Como religiosos, no podemos olvidar que compartir la misión significa que los que trabajan con nosotros comulgan también en los principios, prácticas y dinamismos de nuestras instituciones. Ahora bien, tampoco podemos ni debemos olvidar que esa relación tiene por medio un contrato de trabajo con unas exigencias profesionales concretas. Seguir leyendo Vamos con la misión compartida

Aprovechar bien los recursos

Una buena administración exige aprovechar bien los recursos de que disponemos. Estos recursos, como sabe cualquier persona que haya leído algún manual básico de economía, son siempre escasos. Es más, los recursos que no son escasos no son bienes económicos (por ejemplo, el aire que tanto necesitamos para respirar). Seguir leyendo Aprovechar bien los recursos

Economía en tiempo de Pascua

El otro día estuvo hablando conmigo uno de mis sobrinos más jóvenes.  No sabe mucho de nuestra vida, de la vida de religiosos y religiosas, pero, cuando le conté algo, llegó a la conclusión de que éramos comunistas. La razón fundamental: que todos los bienes los ponemos en común. Bien pensado, tiene razón. Somos una forma de vida que tiene mucho del ideal del comunismo marxista: una sociedad en la que todos trabajan para un fin común y en la que todos aportan según pueden y reciben según necesitan. Así que no le pude decir que hubiese llegado a una conclusión errónea. Algo de razón tenía. Seguir leyendo Economía en tiempo de Pascua

Ser ecónomo, un auténtico ministerio

Hace un tiempo estuve de visita en una comunidad religiosa. Después de la cena había un momento de recreo y esparcimiento comunitario en la sala común. Allí estaba, como casi siempre, casi presidiendo la reunión, la televisión. Y descubrí con sorpresa que el ecónomo de la comunidad era el detentor del poder en aquella sala. Tenía el mando en su habitación y sólo lo bajaba en determinadas ocasiones. Aquel mando permitía acceder a canales especiales deportivos. Cuando no estaba aquel padre, el resto se tenía que conformar con ver los canales normales. Era el ecónomo el que determinaba la posibilidad de ver algo diferente, casi siempre relacionado con el deporte. Seguir leyendo Ser ecónomo, un auténtico ministerio

Por un 2016 al servicio de la misión

Acabo de hablar con una amiga mía que, junto con otras personas, acaba de crear una nueva empresa. Hay una idea. Han juntado fuerzas y algo de dinero. Y están empezando. En estos primeros momentos todo son pérdidas. No sólo por la cuenta de resultados sino también por las horas sin medida entregadas a esa nueva aventura en la que se han metido. Como en toda empresa nueva, no están seguros de que si van a conseguir salir adelante. Pero de lo que sí están seguros es de que están poniendo toda la carne en el asador. Si no lo consiguen, no va a ser por falta de esfuerzos. Seguir leyendo Por un 2016 al servicio de la misión

Del “patrimonio estable”

A estas alturas cualquier administrador/a y/o ecónomo/a sabe ya que en el último documento de la Santa Sede sobre la administración de los institutos religiosos (Líneas orientativas para la gestión de los bienes en los institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apostólica, de marzo de 2014) se habla del “patrimonio estable” que deben tener los institutos religiosos para salvaguardar su misión y vida futura. En el documento no queda demasiado claro lo que eso significa o implica. Pero sí queda claro que es un asunto importante. Tanto que se pide que cada instituto precise y determine qué bienes son afectos a ese “patrimonio estable”. Y que se introduzca en el derecho particular de cada instituto la necesidad de determinarlo. Seguir leyendo Del “patrimonio estable”

Cambiar de “chip”. Superar las inercias

Ya sabemos todos que el “chip” es el motor, el centro, de cualquier ordenador. Cuando cambiamos de “chip” es casi como si cambiáramos de ordenador. La carcasa sigue igual pero por dentro el motor es nuevo. Aplicado a las personas, diríamos que significa cambiar de mentalidad, hacernos nuevos, acomodarnos a una nueva realidad, dejar lo antiguo. Pues bien, a religiosos y religiosas nos hace falta cambiar de “chip” y superar las inercias. Al menos, en este campo de la economía. Dejar las inercias, eso de “siempre se ha hecho así”, para empezar a pensar de otra manera, a buscar otras soluciones. Porque tiempos y situaciones nuevas exigen respuestas nuevas. Seguir leyendo Cambiar de “chip”. Superar las inercias

Vuelta a la realidad y sus urgencias

Termina agosto y la vida se vuelve a centrar. Dejamos las vacaciones, las actividades extraordinarias (reuniones, cursos, ejercicios…) y entramos en nuestro trabajo habitual. Recogemos los papeles que llenan la mesa. Toca ordenarlos, clasificarlos, contabilizar, reunirse, administrar. Así entramos en el río que nos llevará hasta el final del curso de nuevo.

Por en medio se nos queda un agosto un poco extraño. Por una parte, tenemos la sensación de que la economía en general va mejor y va a mejor. No es que sea la maravilla de las maravillas pero va a mejor. Con heridas tremendas dejadas por la crisis. Pero parece que lo peor ha pasado.

Sin embargo, el mundo financiero parece que no quiere ver esa realidad. Seguir leyendo Vuelta a la realidad y sus urgencias

Llega el verano

Ya entiendo yo que este texto lo va a leer muy poca gente. Estamos en verano y va a publicarse justo unas horas antes de que empiece ese mes de agosto que marca para muchos el tiempo de las vacaciones. También para religiosas y religiosos es un tiempo diferente. No cogemos la maleta y nos vamos a la playa pero cambiamos de lugar y hacemos otras cosas. Seguro que más de una vez hemos dicho de bromas que en este tiempo veraniego “profetas y sacerdotes vagan sin sentido por el país”. Seguir leyendo Llega el verano

De los otros siempre se puede aprender

He sido director de un colegio mayor universitario durante ocho años. Cuando llegué al cargo me encontré con que había ya una tradición de que los directores de los diversos colegios de aquella universidad, y los de toda España, se reunieran con una cierta periodicidad. A veces era para tratar algún tema, a veces eran unas jornadas de trabajo, a veces, los de la universidad, sólo para sentarse a comer juntos. Esas reuniones fueron durante aquellos años momentos muy buenos. Siempre tuve la oportunidad de aprender algo de los otros directores. A veces porque me gustaban sus ideas y copiaba en mi colegio lo que ellos ya hacían en los suyos. A veces también porque no me gustaban sus ideas pero, al escucharlos, me provocaban a la reflexión y terminaba viendo claro por donde debía caminar. Ciertamente, puedo decir que en aquellas comidas y encuentros siempre aprendí algo. Y eso fue bueno para mí y para mi colegio. Seguir leyendo De los otros siempre se puede aprender

Sobrevivir al capitalismo

Tuve un profesor de moral económica que al empezar a hablar del capitalismo nos dijo, de entrada, que el mercado capitalista era una selva: todos contra todos y a ver si sobrevive el más fuerte. Hay que reconocer que en esa lucha a veces se nos cuelan hechos y acciones que tienen poco que ver con nuestros principios.

Porque hay otro dato que debemos tener en cuenta: los institutos religiosos estamos al servicio de la misión. Ese es el criterio último. Para la misión nos servimos de todos los medios a nuestro alcance. También de los medios que pone a nuestro alcance esta sociedad. Porque, y eso lo sabemos todos, la misión cuesta dinero. Seguir leyendo Sobrevivir al capitalismo

Los sueños y la economía

En la semana de Pascua se celebró en Madrid, como todos los años se viene haciendo desde hace 44, la Semana Nacional para Institutos de Vida Consagrada. Ha sido una buena celebración para la vida consagrada en el sentido más amplio del término. Celebración de fiesta, de reflexión, de oración. Tengo la impresión de que religiosos y religiosas hemos pasado por unos años oscuros. Parecía que la misma iglesia nos daba ya por amortizados, como si fuésemos reliquias del pasado que no representan más que una carga molesta para la tarea siempre inmensa de la evangelización. Más de 800 religiosas y religiosos se han reunido y han visto que, a pesar de los años, hay mucha ilusión, muchas ganas, mucha capacidad. Seguir leyendo Los sueños y la economía

Las inercias del pasado

Alguna vez leí que la vida religiosa se había convertido en una especie de paquidermo, un enorme y pesado animal, muy lento y con mucha dificultad para cambiar de rumbo una vez que ha cogido una dirección. No es lugar para entrar en disquisiciones teológicas pero sí podemos decir que, al menos en el campo de la administración, la comparación no está mal traída.

Nuestras instituciones, congregaciones o provincias, tienen dificultad para cambiar de ruta, para tomar decisiones. Digo yo que influirá también lo de la edad. Con los años nos vamos haciendo todos más conservadores y menos creativos. El cambio nos asusta un poco y preferimos hacer las cosas como siempre se han hecho. Aunque en la práctica eso signifique un despilfarro enorme, una fuga de los recursos que son tan vitales para la misión a la que está llamado el instituto. Seguir leyendo Las inercias del pasado

Al servicio de la misión

Me estoy dedicando estos días a releer el documento dela CIVCSVA sobre la gestión de los bienes. La necesidad aprieta y estoy preparando una charla sobre el tema. Su lectura no lleva mucho tiempo. Apenas 30 páginas en pequeño formato. Por una vez, un documento de estos no se pierde en disquisiciones ni en teorías y va al grano. No podía ser menos al hablar de una cuestión tan práctica como es la administración de los bienes al servicio de la misión. Seguir leyendo Al servicio de la misión

Curso para ecónomos en el Instituto de Vida Religiosa

Este fin de semana se está impartiendo un curso para la formación de los ecónomos de institutos religiosos en el Instituto Teológico de Vida Religiosa. Está centrado en el tema de la administración de las actividades, inevitablemente en nuestros días, en misión compartida. Para decirlo en plata: en muchas de nuestras actividades, sobre todo en Europa, y dada la precariedad de personal propio, trabajamos codo a codo con laicos y laicas, que a veces comparten nuestro carisma y a veces no, pero con los que compartimos ciertamente una relación laboral.

Creo que han acertado con el tema. Es urgente repensar la administración de nuestras obras. No se pueden seguir llevando como se llevaban. Hay que profesionalizar su administración. Hay que profesionalizar las relaciones laborales. Hay que invertir dinero y personal en hacer conocer el espíritu que anima nuestras obras. Seguir leyendo Curso para ecónomos en el Instituto de Vida Religiosa

El dinero de los pobres

Decía un ecónomo provincial del que aprendí mucho que teníamos que mirar con todo el cuidado posible cómo gastamos los dineros de la congregación porque en realidad esos dineros son “los dineros de los pobres”. Se me quedaron grabadas esas palabras.

No se trata sólo de que me hiciesen una llamada a administrar cuidadosamente lo que tenemos, a no gastar para entendernos. Indicaba también tanto el origen de nuestro dinero como el destino final. Seguir leyendo El dinero de los pobres

Lo más importante

Supongo que en este blog voy a ir comentando muchos y variados asuntos. Desde cosas muy sencillas hasta cuestiones muy complicadas de este mundo que es la administración en los institutos religiosos. Pero todo será dar vueltas sin llegar a ningún fin si no tenemos en cuenta lo que es realmente importante. Eso tan importante va mucho más allá de la administración, de la economía. En realidad, atañe al conjunto de la vida religiosa y está en contacto con algunas de las fibras más sensibles de la persona humana. Porque todo lo que afecta a la seguridad despierta en nosotros aquellos instintos básicos y primarios del hombre primitivo que sentía miedo y que primaba la seguridad y la supervivencia sobre todas las cosas. Seguir leyendo Lo más importante

Mis Primeras Palabras

Hace unos años me invitaron a participar en un congreso sobre doctrina social de la iglesia. Preparé un texto. Ya ni me acuerdo del tema. Fui allí, lo expuse y ahí quedó todo. Fue interesante escuchar otras voces y otras opiniones. Lo interesante llegó al momento de la publicación de las actas del congreso. Uno de los organizadores me llamó para decirme que había un problema con mi texto. Es que en un pasaje citaba a Karl Marx, diciendo aquello de que había dicho que la economía era la infraestructura de todas las estructuras de la sociedad humana. El problema no era exactamente la idea sino el citar a Karl Marx. Seguir leyendo Mis Primeras Palabras