Archivo de la categoría: contabilidad

Rodeados de papeles y carpetas

La oficina del ecónomo suele estar llena de papeles y carpetas. Es natural. A su oficina llegan los más diversos asuntos. Lo primero, claro, multitud de facturas. Pero también llegan los extractos de las cuentas corrientes y los recibos bancarios, contratos, informes de las inversiones financieras, los documentos correspondientes a los impuestos pagados o por pagar, algún que otro informe jurídico, poderes notariales, escrituras de propiedad y compraventa. Seguir leyendo Rodeados de papeles y carpetas

La contabilidad sirve para algo

Pues sí, la contabilidad sirve para algo. Tengo la impresión de que para muchos administradores la contabilidad es sólo una tarea que hay que hacer para poder rellenar, terminado el año, los informes que son preceptivos, que están mandados, que hay que mandar a la autoridad superior. Tengo la impresión de que para muchos administradores la contabilidad sólo sirve para eso… y nada más. Seguir leyendo La contabilidad sirve para algo

Simplificar la vida

Todos decimos que tenemos una vida muy complicada. Tenemos mucho trabajo. Muchos frentes abiertos. Muchas cosas que hacer a la vez. Y entre tanta barahúnda nos surge de dentro un deseo: simplificar la vida, tener una vida más sencilla y más fácil. Más organizada y más tranquila. Esto es también un anhelo válido y legítimo en el campo de la administración, de la economía. Si algo se puede hacer de una manera más sencilla y fácil, ¿por qué hacerlo de la manera más complicada? Seguir leyendo Simplificar la vida

Administrar no es sólo contabilizar

Hace ya muchos años, la primera vez que asumí el cargo de ecónomo de una comunidad, mi antecesor en el cargo me dijo al momento de entregarme las carpetas y documentos correspondientes –lo que en lenguaje taurino serían los trastos de matar– que en este mundo de la administración lo complicado no eran los números sino las personas.

Como llevo en esto muchos años, he podido constatar que tenía más razón que un santo. Los números son dóciles. Y hasta divertidos y relajantes. Una buena tarde, sin teléfonos ni reuniones, con un poco de trabajo de contabilidad por delante, lleva consigo un cierto descanso. Seguir leyendo Administrar no es sólo contabilizar