Archivo de la categoría: administración

El precio de la paz

Hablando con un buen amigo mío, también dedicado a estos menesteres de los dineros en la vida religiosa, me dijo que uno de los asuntos que había que considerar en la economía de los institutos religiosos era el precio de la paz. De buenas a primeras no le entendí. Pedí que me lo explicase. Lo hizo. Y entonces se me hizo la luz suficiente para entender que la paz también tiene un coste, que en ocasiones, aun resolviendo un problema a corto plazo, puede ser tan oneroso que podría comprometer el futuro de la institución a largo plazo (y aquí vuelve a aparecer el tema del patrimonio estable). Seguir leyendo El precio de la paz

Poco a poco

Llevo tres años escribiendo este blog. Cada quince días trato de señalar un problema y de dar algunas pistas que nos puedan ayudar a salir adelante, a encontrar soluciones prácticas. Cada quince días. Y entiendo que haya algún lector que se pueda sentir un poco “estresado”. Hay muchas cosas que hacer y el tiempo y las fuerzas disponibles parece que nunca llegan para todo. Hoy me gustaría decirles que todo se puede hacer pero poco a poco. Seguir leyendo Poco a poco

El Consejo de Economía

Supongo que el Consejo de Economía es algo que ya existe en todos los institutos religiosos tanto a nivel general como provincial. Aunque quizás este “suponer” sea mucho suponer. Pero debería ser así porque lo pide expresamente el Código de Derecho Canónico en su canon 1280: “Toda persona jurídica ha de tener su consejo de asuntos económicos, o al menos dos consejeros, que, conforme a los estatutos, ayuden al administrador en el cumplimiento de su función.” El canon no dice más pero debería ser suficiente para obedecer a lo mandado. Seguir leyendo El Consejo de Economía

Informar de economía con claridad

Este es uno de los grandes retos que tiene cualquier ecónomo o administrador de una institución religiosa, de una comunidad o de una provincia: informar de economía con claridad y transparencia a sus hermanos o hermanas. Sobre todo cuando de esa información dependen decisiones tan importantes como unos presupuestos o una inversión inmobiliaria o una gran obra. El hecho de que no entiendan nada de economía no es disculpa. No se puede salir de la reunión diciendo que “es que no entienden nada”. Seguir leyendo Informar de economía con claridad

Rodeados de papeles y carpetas

La oficina del ecónomo suele estar llena de papeles y carpetas. Es natural. A su oficina llegan los más diversos asuntos. Lo primero, claro, multitud de facturas. Pero también llegan los extractos de las cuentas corrientes y los recibos bancarios, contratos, informes de las inversiones financieras, los documentos correspondientes a los impuestos pagados o por pagar, algún que otro informe jurídico, poderes notariales, escrituras de propiedad y compraventa. Seguir leyendo Rodeados de papeles y carpetas

¿Alquilar o comprar?

Vamos a comenzar una actividad nueva en una casa. Va a haber que hacer algunos viajes y estamos pensando que nos haría falta una furgoneta para esos traslados. Nueve plazas sería ideal. Y una cierta cabida para los equipajes. Nos ponemos manos a la obra. Hay que buscar el modelo entre los diversos proveedores. Pero, enseguida, hay uno que plantea la pregunta: ¿qué sería mejor? ¿alquilar o comprar? Seguir leyendo ¿Alquilar o comprar?

El gran negocio

Pues de esto que iba por la calle a hacer un recado y me encontré con dos religiosas conocidas. Ya se sabe. Toca pararse y hacer los convenientes saludos con su poco de conversación intranscendente. Me dicen que una de ellas ha estado en una reunión y que le ha tocado dormir en un hotel que está hecho en lo que fue una casa de formación de unos religiosos. Me cuenta que el hotel está muy bien y que sigue siendo propiedad de los religiosos. Me cuenta que, cuando lo construyeron, remodelando la casa antigua, lo hicieron pensando que iba a ser un gran negocio. Pero que parece que, precisamente desde el punto de vista del negocio, no va bien. Vamos que tienen pérdidas. Pero ellas y yo tenemos prisa, la conversación termina y nos despedimos. Seguir leyendo El gran negocio

¿Podemos empezar ya o tenemos que esperar?

La pregunta que da título a esta entrada se me formuló en la conferencia que di hace unos días y de la que hablaba en la anterior entrada de este blog. Vino a decir el “preguntador” (ya sé que la palabra no existe pero la entendemos todos) que si teníamos tan claros los criterios éticos y evangélicos no sólo en lo referente a las inversiones financieras sino a la administración en general, a qué teníamos que esperar para empezar a aplicarlos, si es que había que esperar. Seguir leyendo ¿Podemos empezar ya o tenemos que esperar?

Los administradores también deben resucitar

Me van a disculpar que me deje llevar por el tiempo litúrgico también en estas cosas de la administración. En estos días vamos a oír mucho lo de que comienza una vida nueva, que lo viejo ha pasado, que hay que morir el hombre viejo y que hay que resucitar. Todo es una invitación a comenzar de nuevo, a dejar atrás las viejas costumbres, los vicios, lo que se hacía siempre, los hábitos de toda la vida, los raíles de la vía que nos llevaban al mismo sitio ya conocido y manido. Puesto todo esto, también afecta a los administradores. También los administradores deben resucitar. Seguir leyendo Los administradores también deben resucitar

La contabilidad sirve para algo

Pues sí, la contabilidad sirve para algo. Tengo la impresión de que para muchos administradores la contabilidad es sólo una tarea que hay que hacer para poder rellenar, terminado el año, los informes que son preceptivos, que están mandados, que hay que mandar a la autoridad superior. Tengo la impresión de que para muchos administradores la contabilidad sólo sirve para eso… y nada más. Seguir leyendo La contabilidad sirve para algo

Simplificar la vida

Todos decimos que tenemos una vida muy complicada. Tenemos mucho trabajo. Muchos frentes abiertos. Muchas cosas que hacer a la vez. Y entre tanta barahúnda nos surge de dentro un deseo: simplificar la vida, tener una vida más sencilla y más fácil. Más organizada y más tranquila. Esto es también un anhelo válido y legítimo en el campo de la administración, de la economía. Si algo se puede hacer de una manera más sencilla y fácil, ¿por qué hacerlo de la manera más complicada? Seguir leyendo Simplificar la vida

Lo urgente y lo importante

Van a decir que hablar de lo urgente y lo importante, tema de esta entrada al blog es algo superficial, que no entro en temas de administración real y concreta. Pero no he podido evitar, estos días en que estoy dedicado a repasar y cerrar contabilidades del 2016 y abrir las nuevas del 2017, a ver si todo cuadra, a preparar los impresos de los presupuestos y zarandajas por el estilo que me llevan mucho tiempo, acordarme de Mafalda. Seguir leyendo Lo urgente y lo importante

Propósitos para el nuevo año

Termina el 2016 y comienza el 2017. Es tiempo de hacer propósitos, de revisar lo que hemos hecho regular, o sencillamente mal, este año y ver cómo podemos mejorar para el año siguiente. Esto vale para la familia, para la comunidad, para la espiritualidad y también, por qué no, para la economía. Aquí van unas cuantas sugerencias para proponernos hacer en este 2017 que ya está aquí. Seguir leyendo Propósitos para el nuevo año

En Belén todo era pequeño

Desde hace siglos la representación del Belén es tradicional en este tiempo de Navidad. Con mayor o menor extensión, con figuras más o menos solemnes, pero lo que se representa es siempre algo muy pequeño, muy pobre y muy concreto: un niño que nace en una cueva o portal, fuera de las zonas habitadas, entre los animales de un establo. Seguir leyendo En Belén todo era pequeño

A vueltas con el “patrimonio estable”

El tema del “patrimonio estable” sigue dando que pensar a muchos ecónomos y gobiernos religiosos. No podía ser de otra manera dado que es una exigencia que nos viene de la misma Santa Sede. Es un tema nuevo, abierto. Me dicen que uno de estos meses va a haber otra reunión en Roma, organizada por la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y la Sociedades de Vida Apostólica, dirigida a ecónomas y ecónomos generales donde se concretará lo que ya se anticipaba en el documento de 2014 Líneas orientativas para la gestión de los bienes. Señal de que no está todo dicho ni todo claro. Seguir leyendo A vueltas con el “patrimonio estable”

¿Dónde anotamos lo que no ganamos? ¿Y lo que no ahorramos?

A final de año hacemos las cuentas, metemos todos los datos en la contabilidad, y tratamos de evaluar el resultado del año. Si es positivo, nos sentimos contentos. No pretendemos grandes ganancias. Es suficiente con no perder dinero y que sobre un poco para aportar al gobierno general de nuestras instituciones o ahorrar para cuando vengan momentos de dificultad. Si es negativo, miramos y remiramos las cuentas a ver dónde puede estar el problema pero sin preocuparnos demasiado, que para eso está el sobrante del año anterior. Pero quizá todavía se puede hacer algo más.  Seguir leyendo ¿Dónde anotamos lo que no ganamos? ¿Y lo que no ahorramos?

Al servicio de los ecónomos locales

La vida de los ecónomos o administradores de las comunidades tiene sus complicaciones. Muchos de ellos, posiblemente la mayoría, carecen de una preparación específica. Les ha tocado hacer ese servicio porque quizá en su comunidad no hay nadie más con capacidad para ello. Con mucha generosidad, se han ofrecido a hacerlo. Seguir leyendo Al servicio de los ecónomos locales

Los institutos religiosos no somos una empresa (y 2)

Decíamos en la anterior entrada de este blog que no somos una empresa. Y es verdad. No tenemos como finalidad maximizar los beneficios que se distribuirán entre los propietarios/accionistas. Lo nuestro es evangelizar de muchas y variadas maneras. Pero al menos hay dos puntos en que, aun no siéndolo, lo parecemos mucho. Seguir leyendo Los institutos religiosos no somos una empresa (y 2)

Los institutos religiosos no somos una empresa (1)

Estoy seguro de que todos los que nos dedicamos de una forma u otra a la economía en los institutos religiosos hemos oído muchas veces esta afirmación: No somos una empresa. Nos la dicen nuestros hermanos y hermanas con un cierto retintín. Quieren recordarnos que lo nuestro es “otra cosa”, que no podemos pretender poner las preocupaciones de tipo económico entre las primeras o más urgentes de la agenda del instituto. Nos recuerdan que hay otras urgencias –pastorales, evangelizadores, humanitarias– mucho más importantes y que priman sobre las económicas. A más de un general y/o provincial se lo he oído decir. Seguir leyendo Los institutos religiosos no somos una empresa (1)

Aprovechar bien los recursos

Una buena administración exige aprovechar bien los recursos de que disponemos. Estos recursos, como sabe cualquier persona que haya leído algún manual básico de economía, son siempre escasos. Es más, los recursos que no son escasos no son bienes económicos (por ejemplo, el aire que tanto necesitamos para respirar). Seguir leyendo Aprovechar bien los recursos

¿Y cuándo no se tiene dinero? Administrar la escasez

Estoy seguro de que los lectores habituales de este blog han entendido perfectamente la idea de las dos últimas entradas: cuando se tiene mucho dinero existe la tentación de administrar mal porque fácilmente nos dejamos dominar por la idea de que los recursos son tantos que parecen inagotables. Pero soy consciente de que no todas las congregaciones tienen esa tentación.  Seguir leyendo ¿Y cuándo no se tiene dinero? Administrar la escasez

Tener dinero puede ser un problema (y 2)

Me van a permitir que insista pero es que éste me parece que es uno de los problemas graves que tenemos en la administración. En los tiempos de vacas gordas nadie piensa en ahorrar, en administrar bien. Parece que sólo cuando llegan las vacas flacas, los tiempos de crisis y caída libre, se nos ilumina la mente y caemos en la cuenta de que los recursos son escasos y hay que administrarlos con mucho cuidado evitando todo despilfarro. Seguir leyendo Tener dinero puede ser un problema (y 2)

Tener dinero puede ser un problema (1)

Anda medio mundo buscando hacerse rico de cualquier manera y voy yo y digo que tener dinero es un problema. Pues cada vez me convenzo más que sí, que tener mucho dinero es un problema que afecta mucho a la buena administración. Y que es un problema que afecta a más de una congregación. En otras palabras: cuando hay mucho dinero aparece la tentación de hacer una mala administración, de derrochar. El problema se siente menos porque… “como hay mucho dinero”. Seguir leyendo Tener dinero puede ser un problema (1)

Planificar a medio y largo plazo

Administrar significa distribuir los recursos (siempre escasos por definición) entre las necesidades (siempre muchísimas también por definición). Al fin y al cabo eso es lo que hacen los padres cuando van a la compra y tienen que distribuir sus escasos recursos (el dinero que lleva en la cartera) entre las necesidades tan variadas de los miembros de su familia, ellos mismos y sus hijos. Las necesidades son múltiples. Hay que comprar ropa. A unos les hace más falta que a otros. Hay que comprar alimentos. Hay que atender a los diversos gastos fijos de la casa (electricidad, gas, agua, seguros…). Hay que apartar dinero para el dentista… Seguir leyendo Planificar a medio y largo plazo

El arte de informar

Doy por supuesto que la mayor parte de mis lectores son administradores o lo han sido o lo serán. O quizá leen este blog por afición –hay aficiones muy raras–. Pero de lo que estoy seguro es que a todos en algún momento les ha tocado informar o recibir informes de tipo económico. Y que, más de una vez, los hemos dejado de lado porque tanto número se hacía imposible de digerir. Seguir leyendo El arte de informar

La castidad y la economía

Estaba dando una charla a un grupo de religiosas y en medio de la charla saltó el tema de la relación con los proveedores. Y se me ocurrió hacer un comentario sobre la relación entre el voto de castidad y los proveedores. Dije que por el voto de castidad, religiosos y religiosas no nos casamos. Pero que no se trata sólo de que renunciemos a formar una familia. Habría que ampliar la perspectiva y decir que en un cierto sentido no nos casamos con nadie. Y mucho menos con los proveedores. Seguir leyendo La castidad y la economía

Economía en tiempo de Pascua

El otro día estuvo hablando conmigo uno de mis sobrinos más jóvenes.  No sabe mucho de nuestra vida, de la vida de religiosos y religiosas, pero, cuando le conté algo, llegó a la conclusión de que éramos comunistas. La razón fundamental: que todos los bienes los ponemos en común. Bien pensado, tiene razón. Somos una forma de vida que tiene mucho del ideal del comunismo marxista: una sociedad en la que todos trabajan para un fin común y en la que todos aportan según pueden y reciben según necesitan. Así que no le pude decir que hubiese llegado a una conclusión errónea. Algo de razón tenía. Seguir leyendo Economía en tiempo de Pascua

El ecónomo, ¿fuera o dentro del Gobierno?

De vez en cuando me llega la noticia de que una congregación religiosa, la mayoría ciertamente femeninas, ha decidido que la responsable de la economía no debe formar parte del consejo o gobierno provincial. Las razones aducidas suelen ser que es una función muy técnica. Al fin y al cabo el ecónomo o administrador lo único que tiene que hacer es llevar las cuentas. Y nada más. Hasta lo podría hacer una persona contratada, un laico. Seguir leyendo El ecónomo, ¿fuera o dentro del Gobierno?

Por un 2016 al servicio de la misión

Acabo de hablar con una amiga mía que, junto con otras personas, acaba de crear una nueva empresa. Hay una idea. Han juntado fuerzas y algo de dinero. Y están empezando. En estos primeros momentos todo son pérdidas. No sólo por la cuenta de resultados sino también por las horas sin medida entregadas a esa nueva aventura en la que se han metido. Como en toda empresa nueva, no están seguros de que si van a conseguir salir adelante. Pero de lo que sí están seguros es de que están poniendo toda la carne en el asador. Si no lo consiguen, no va a ser por falta de esfuerzos. Seguir leyendo Por un 2016 al servicio de la misión

Eso de las amortizaciones

Se va a acercando el fin de año. Hay que ir revisando las cuentas y los libros de contabilidad. Hay que repasar los asientos. Es el momento en que nos damos cuenta de que hemos confundido más de una vez el debe con el haber. Y es el momento de hacer las oportunas correcciones. Pero también hay que hacer algo más: las amortizaciones. Seguir leyendo Eso de las amortizaciones

Del “patrimonio estable”

A estas alturas cualquier administrador/a y/o ecónomo/a sabe ya que en el último documento de la Santa Sede sobre la administración de los institutos religiosos (Líneas orientativas para la gestión de los bienes en los institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apostólica, de marzo de 2014) se habla del “patrimonio estable” que deben tener los institutos religiosos para salvaguardar su misión y vida futura. En el documento no queda demasiado claro lo que eso significa o implica. Pero sí queda claro que es un asunto importante. Tanto que se pide que cada instituto precise y determine qué bienes son afectos a ese “patrimonio estable”. Y que se introduzca en el derecho particular de cada instituto la necesidad de determinarlo. Seguir leyendo Del “patrimonio estable”

Una nube de asesores…

Vengo de las jornadas de administración que todos los años organiza la Confer. Y me traigo una impresión un poco extraña. Parafraseando a la carta a los Hebreos 12,1, diría que una nube de asesores nos rodea. En la sala había muchas religiosas, algunos religiosos (todo esto es lo normal, ya se sabe que los religiosos no necesitamos ir a cursos…) y también abundantes laicos y laicas, que son los que conforman ese grupo que son los asesores.

Nosotros somos sus clientes, ya en el bote o potenciales. Y ellos o están ahí cerca de sus clientes –es la oportunidad para contactar con muchos a la vez– o están a la caza. Es normal. Es su trabajo. No es la primera vez que escribo sobre ellos. Nos hacen falta. Son necesarios. Seguir leyendo Una nube de asesores…

Cambiar de “chip”. Superar las inercias

Ya sabemos todos que el “chip” es el motor, el centro, de cualquier ordenador. Cuando cambiamos de “chip” es casi como si cambiáramos de ordenador. La carcasa sigue igual pero por dentro el motor es nuevo. Aplicado a las personas, diríamos que significa cambiar de mentalidad, hacernos nuevos, acomodarnos a una nueva realidad, dejar lo antiguo. Pues bien, a religiosos y religiosas nos hace falta cambiar de “chip” y superar las inercias. Al menos, en este campo de la economía. Dejar las inercias, eso de “siempre se ha hecho así”, para empezar a pensar de otra manera, a buscar otras soluciones. Porque tiempos y situaciones nuevas exigen respuestas nuevas. Seguir leyendo Cambiar de “chip”. Superar las inercias

El cortoplacismo

“Cortoplacismo y cortoplacista, derivados de la locución a corto plazo, son términos adecuados en español, tal como indica la Nueva gramática de la lengua española, por lo que se escriben en redonda, sin cursiva ni ningún otro resalte.” Lo dice la Fundación del Español Urgente (www.fundeu.es/recomendacion/cortoplacismo-y-cortoplacista-terminos-adecuados-en-espanol/) y se nos aplica perfectamente a los institutos religiosos. Por lo menos, en este campo amplio de la economía y la administración. Y, a mi modo de ver, es uno de los problemas más graves que nos afectan.

Debe ser por haber hecho tantas meditaciones sobre la providencia de Dios y el abandono en su voluntad. Seguir leyendo El cortoplacismo

Nuestros asesores y sus consejos

Todos tenemos asesores. Hay en torno a los institutos religiosos una nube de empresas y de asesores que profesan, dicen, la mejor de las voluntades. Sólo quieren nuestro bien. Pretender aportar su perspectiva profesional, especializada. Son los que saben. Como es natural cobran según precios de mercado.

Seamos realistas. Necesitamos esas personas y/o esas empresas. La realidad fiscal, financiera, inmobiliaria en que nos movemos es suficientemente complicada como para no fiarnos exclusivamente de nosotros mismos, de nuestro criterio, de nuestra intuición. En muchas ocasiones eso no vale en la actualidad. Seguir leyendo Nuestros asesores y sus consejos

De los otros siempre se puede aprender

He sido director de un colegio mayor universitario durante ocho años. Cuando llegué al cargo me encontré con que había ya una tradición de que los directores de los diversos colegios de aquella universidad, y los de toda España, se reunieran con una cierta periodicidad. A veces era para tratar algún tema, a veces eran unas jornadas de trabajo, a veces, los de la universidad, sólo para sentarse a comer juntos. Esas reuniones fueron durante aquellos años momentos muy buenos. Siempre tuve la oportunidad de aprender algo de los otros directores. A veces porque me gustaban sus ideas y copiaba en mi colegio lo que ellos ya hacían en los suyos. A veces también porque no me gustaban sus ideas pero, al escucharlos, me provocaban a la reflexión y terminaba viendo claro por donde debía caminar. Ciertamente, puedo decir que en aquellas comidas y encuentros siempre aprendí algo. Y eso fue bueno para mí y para mi colegio. Seguir leyendo De los otros siempre se puede aprender

Perder el miedo

A veces no entiendo muy bien a nuestra gente. No tenemos duda en buscar al proveedor más barato cuando se trata de comprar desde patatas hasta un mueble pasando por una casa. En todos esos casos, buscamos el precio más económico, damos muchas vueltas hasta que encontramos una buena relación calidad-precio. Es posible que alguna vez nos equivoquemos pero no será por no darle vueltas.

Y, sin embargo, cuando entramos en el tema del dinero, parece que nos quedamos paralizados. Debe ser que los bancos nos impresionan todavía, nos parece que son una especie de santuarios del dinero. O es que, simplemente, son la encarnación del mal. Y cualquier actividad que tenga relación con ellos está cerca de la especulación y la usura. Seguir leyendo Perder el miedo

Los sueños y la economía

En la semana de Pascua se celebró en Madrid, como todos los años se viene haciendo desde hace 44, la Semana Nacional para Institutos de Vida Consagrada. Ha sido una buena celebración para la vida consagrada en el sentido más amplio del término. Celebración de fiesta, de reflexión, de oración. Tengo la impresión de que religiosos y religiosas hemos pasado por unos años oscuros. Parecía que la misma iglesia nos daba ya por amortizados, como si fuésemos reliquias del pasado que no representan más que una carga molesta para la tarea siempre inmensa de la evangelización. Más de 800 religiosas y religiosos se han reunido y han visto que, a pesar de los años, hay mucha ilusión, muchas ganas, mucha capacidad. Seguir leyendo Los sueños y la economía

Informar de economía (y 2)

Hubo una vez que un ecónomo provincial me pidió que le ayudase a redactar la memoria para el capítulo. Ne le había llegado ningún guión. No sabía por dónde empezar. Tenía encima de la mesa todos los datos: balances y cuentas de resultados de los seis años de su gestión al frente de la economía de la provincia. Podía poner todo aquello junto pero…

Me senté al otro lado de la mesa. Sin papel ni bolígrafo. Simplemente le hice una pregunta: “¿Qué crees que es lo más relevante que ha pasado en la provincia en el aspecto económico durante estos seis años?” Con esa pregunta por delante comenzamos a ordenar las ideas. Seguir leyendo Informar de economía (y 2)

Informar de economía (1)

Cada vez que hay un capítulo hay que preparar una memoria económica de las actividades, de las comunidades, de la administración provincial… Son páginas y páginas de números y cuadros de Excel, columnas, filas, sumas… todo detallado. Lo mismo cuando hay que preparar los informes anuales que piden los gobiernos generales de nuestros institutos. Se ofrecen guiones exhaustivos con una miríada de datos para rellenar. El ecónomo provincial de turno necesita enterrarse en datos y papeles durante un tiempo para poder salir de la tempestad y presentar el informe a tiempo. Seguir leyendo Informar de economía (1)

Administrar no es sólo contabilizar

Hace ya muchos años, la primera vez que asumí el cargo de ecónomo de una comunidad, mi antecesor en el cargo me dijo al momento de entregarme las carpetas y documentos correspondientes –lo que en lenguaje taurino serían los trastos de matar– que en este mundo de la administración lo complicado no eran los números sino las personas.

Como llevo en esto muchos años, he podido constatar que tenía más razón que un santo. Los números son dóciles. Y hasta divertidos y relajantes. Una buena tarde, sin teléfonos ni reuniones, con un poco de trabajo de contabilidad por delante, lleva consigo un cierto descanso. Seguir leyendo Administrar no es sólo contabilizar

Las inercias del pasado

Alguna vez leí que la vida religiosa se había convertido en una especie de paquidermo, un enorme y pesado animal, muy lento y con mucha dificultad para cambiar de rumbo una vez que ha cogido una dirección. No es lugar para entrar en disquisiciones teológicas pero sí podemos decir que, al menos en el campo de la administración, la comparación no está mal traída.

Nuestras instituciones, congregaciones o provincias, tienen dificultad para cambiar de ruta, para tomar decisiones. Digo yo que influirá también lo de la edad. Con los años nos vamos haciendo todos más conservadores y menos creativos. El cambio nos asusta un poco y preferimos hacer las cosas como siempre se han hecho. Aunque en la práctica eso signifique un despilfarro enorme, una fuga de los recursos que son tan vitales para la misión a la que está llamado el instituto. Seguir leyendo Las inercias del pasado

Al servicio de la misión

Me estoy dedicando estos días a releer el documento dela CIVCSVA sobre la gestión de los bienes. La necesidad aprieta y estoy preparando una charla sobre el tema. Su lectura no lleva mucho tiempo. Apenas 30 páginas en pequeño formato. Por una vez, un documento de estos no se pierde en disquisiciones ni en teorías y va al grano. No podía ser menos al hablar de una cuestión tan práctica como es la administración de los bienes al servicio de la misión. Seguir leyendo Al servicio de la misión

Curso para ecónomos en el Instituto de Vida Religiosa

Este fin de semana se está impartiendo un curso para la formación de los ecónomos de institutos religiosos en el Instituto Teológico de Vida Religiosa. Está centrado en el tema de la administración de las actividades, inevitablemente en nuestros días, en misión compartida. Para decirlo en plata: en muchas de nuestras actividades, sobre todo en Europa, y dada la precariedad de personal propio, trabajamos codo a codo con laicos y laicas, que a veces comparten nuestro carisma y a veces no, pero con los que compartimos ciertamente una relación laboral.

Creo que han acertado con el tema. Es urgente repensar la administración de nuestras obras. No se pueden seguir llevando como se llevaban. Hay que profesionalizar su administración. Hay que profesionalizar las relaciones laborales. Hay que invertir dinero y personal en hacer conocer el espíritu que anima nuestras obras. Seguir leyendo Curso para ecónomos en el Instituto de Vida Religiosa

El dinero de los pobres

Decía un ecónomo provincial del que aprendí mucho que teníamos que mirar con todo el cuidado posible cómo gastamos los dineros de la congregación porque en realidad esos dineros son “los dineros de los pobres”. Se me quedaron grabadas esas palabras.

No se trata sólo de que me hiciesen una llamada a administrar cuidadosamente lo que tenemos, a no gastar para entendernos. Indicaba también tanto el origen de nuestro dinero como el destino final. Seguir leyendo El dinero de los pobres

Tarjetas de Crédito

Hay un asunto que estos días está dando mucho que hablar en España además del ébola. Es la publicación de los gastos de los miembros del Consejo de Administración de una Caja de Ahorros, intervenida en su momento por el Estado, realizados con las tarjetas de crédito que el banco les dio en razón de su cargo. Hoy mismo varios periódicos españoles publican una relación de los gastos. Incluyen el nombre del titular de la tarjeta, la fecha y hora en que se realiza el gasto, la cantidad y el nombre del comercio. Seguir leyendo Tarjetas de Crédito

Mis Primeras Palabras

Hace unos años me invitaron a participar en un congreso sobre doctrina social de la iglesia. Preparé un texto. Ya ni me acuerdo del tema. Fui allí, lo expuse y ahí quedó todo. Fue interesante escuchar otras voces y otras opiniones. Lo interesante llegó al momento de la publicación de las actas del congreso. Uno de los organizadores me llamó para decirme que había un problema con mi texto. Es que en un pasaje citaba a Karl Marx, diciendo aquello de que había dicho que la economía era la infraestructura de todas las estructuras de la sociedad humana. El problema no era exactamente la idea sino el citar a Karl Marx. Seguir leyendo Mis Primeras Palabras