La castidad y la economía

Estaba dando una charla a un grupo de religiosas y en medio de la charla saltó el tema de la relación con los proveedores. Y se me ocurrió hacer un comentario sobre la relación entre el voto de castidad y los proveedores. Dije que por el voto de castidad, religiosos y religiosas no nos casamos. Pero que no se trata sólo de que renunciemos a formar una familia. Habría que ampliar la perspectiva y decir que en un cierto sentido no nos casamos con nadie. Y mucho menos con los proveedores. Me hizo gracia porque en el instante que oyó la frase una de las religiosas, administradora provincial por cierto, dijo que se anotaba la frase porque le parecía muy importante.

La cosa puede sonar a broma. Pero tiene mucho de verdad en nuestra experiencia concreta. A veces, da la impresión de que algunos administradores están casados de por vida, con matrimonio indisoluble, con algunos proveedores. No se piden segundos presupuestos. No se miran otras alternativas. No se cuestionan las facturas. Algunos de ellos son considerados amigos de la congregación. Amigos de los de toda la vida, de los que entran por nuestra casa y nos arreglan la vida, de los que nos fiamos en todo lo que digan. Desde el director de la sucursal bancaria donde siempre hemos trabajado hasta el carnicero al que siempre hemos comprado la carne (y al que ya ni siquiera vamos sino que se llama por teléfono) pasando por el impresor que nos hace los folletos o el que nos vende las fotocopiadoras. Todos son los de siempre. Nos sentimos felices con el servicio que nos hacen y no cuestionamos sus precios. La relación es tan buena y de tanto tiempo que dejarlos nos hace sentir mal. ¿Qué pensarán de nosotros? ¿Qué dirán?

No niego que algunos de ellos puedan ser amigos de verdad. Pero en estos asuntos de dinero convendría mantener el ojo avizor y no casarse con nadie. Y, sobre todo, separar las amistades y relaciones personales de las relaciones comerciales. Hay muchos que se han aprovechado de nosotros. Y mucho.

Así que conviene pedir segundos presupuestos. Conviene tener diversas alternativas para hacer nuestras compras. Porque nuestros recursos son escasos y se deben destinar a la misión y no derrocharlos. Al final, terminamos cayendo en cuidar a nuestras amistades con el dinero de la institución. Eso se le llama “disparar con pólvora ajena”. Y no está bien.

Por eso, en esta cuestión de los proveedores también hay que cuidar la castidad y no casarnos con nadie.

5 comentarios a “La castidad y la economía”

  1. He leído con mucha atención el texto. Estoy totalmente de acuerdo, también quiero aportar a este tema. Debido a mi profesión entiendo bastante. Es importante una evaluación continua , la coherencia del proveedores que se tienen, En estos momentos de cambios, unificar criterios para hacer una negociación colectiva. El impacto de una buena gestión repercute
    -Rentabilidad
    -Gestion administrativa y contable
    Satisfacción del servicio y como no la economía.
    Te adjunto un frase del papa Francisco: “La economía, como la misma palabra indica, debería ser el arte de alcanzar una adecuada administración de la casa común, que es el mundo entero. Todo acto económico de envergadura realizado en una parte del planeta repercute en el todo”
    Un gran saludo y gracias por este Blog

  2. Totalmente de acuerdo Fernando. Pero yo añadiría algo más, cuando alguien trata de abrir los ojos a los religiosos/as sobre este tema, la que se lía es gorda. Te consideran mala persona y hasta casi terrorista.
    Es muy triste ver como engañan a los religiosos/as pero más triste es ver como los religiosos no son capaces de escuchar o valorar los consejos de personas que aún lejos de ser amigos, solo tratan de abrirles los ojos. Buen escrito.

  3. Hay un tema que que me gustaría me sacará de dudas, si no le importa, le sigo en ciudad redonda y por este blogspot, me parece Ud. Una buena persona y inteligente, pero no consigo aclararme si es Ud. religioso sacerdote laico, nunca hace o dice algo que mencione su estado, ecepto lo de la castidad pero también hay laicos que han tomado esa obcion, si no le importa……. Gracias

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