Profesión perpetua

Ayer disfruté el poder vivir la profesión perpetua de Alicia, una amiga y hermana de otra congregación. Se me quedó el regusto de quien, por pura gracia, se le ha regalado vivir de cerca (a veces a pesar de la distancia física) el camino creyente y convertirse en testigo de la oculta acción de Dios en la vida de una persona cuando ésta se pone a tiro de su Amor. Volviendo a casa, recordaba cuánto ha llovido y cuánto ha ido trabajando el Jefe en ella y en mí desde que nos conocimos hace la friolera de ¿13 años? Me surgen muchos motivos por los que agradecer y mucho por lo que bendecir.

El que se le haya convertido en certeza vital que está en Buenas Manos, que reconozca que Dios se ha enseñoreado de la tierra de su vida, que intuya, fuertemente y por dentro, que lo único que vale la pena es hacer lo que Él quiera, cuando quiera y como quiera y, sobre todo, que desee vivir prefiriendo verdad a seguridad… son buenas bases para que se me continue regalando ser testigo agradecida de lo que Dios seguirá haciendo con ella y a través de ella.  

 

Posted in Sin categoría | Leave a comment

Enterradores profesionales

Una vez escuché un dicho que, de vez en cuando, me martillea: Para enterrar cualquiera vale menos el enterrador, porque el que no conoce el oficio lo hace con respeto.

Y sí, los religiosos y religiosas somos con mucha frecuencia “profesionales” de realidades demasiado importantes, tan significativas y fundamentales como el misterio de la vida y del fin de ésta de la que se habla en esta sentencia.

Somos “profesionales” (ojalá “artesanos”) del anuncio de la Buena Noticia de Jesucristo, de la Palabra del mismo Dios, de la fe de la Iglesia celebrada en la liturgia, del misterio desbordante del Amor y la Presencia en la eucaristía, de la vida de tantos que se acercan a volcar en nosotros/as lo que llena sus corazones, sea gozo, preocupación o dolor… y, claro, no es raro que perdamos el respeto, que nos acostumbremos, que perdamos el asombro y la reverencia, que se nos olvide descalzarnos para entrar en lo sagrado del otro y en lo Sagrado de Dios.

Menos mal que el evangelio de hoy nos regala la clave para no ser “enterradores profesionales”: permanecer en Jesucristo… que es, como tantas cosas, un don inmerecido y una tarea constante.

Posted in Sin categoría | Leave a comment

San Perfecto

Según el calendario de una asociación de síndrome Down que tenemos en la cocina hoy, 18 de abril, es “San Perfecto”. Confieso mi ignorancia en temas de santos pero no puedo evitar una sonrisa maliciosa pensando en cuántos se considerarán devotos de tal insigne nombre.

Me viene a la cabeza una anécdota que me contó un religioso cuando le preguntó al miembro de cierta congregación por su carisma y le contestó, sin reparo y sin temblor de voz, que tenían el “carisma de la perfección”… Eso sí, fundamentado bíblicamente en eso de “sed perfectos como el Padre celestial es Perfecto”.

Menos mal que la realidad (más bien: Dios en ella) nos pone en nuestro sitio, tira por tierra todas nuestras megalomanías y nos enfrenta cara a cara con nuestros límites y nuestro ser criaturas a pesar de estos ya antiguos anhelos de ser dioses.

Estoy segura que el tal San Perfecto sentía su nombre como una ironía… y que, si nuestra sabia Madre Iglesia nos lo propone como modelo, no será para otra cosa que ser “perfectos” (por pura Gracia) en el amor que se abaja y entrega la vida.

Mientras tanto… que se nos regale hacer experiencia humilde de lo limitados que somos ¡gracias a Dios!

Posted in Sin categoría | Leave a comment

Marketing y publicidad

Estos días me he acordado mucho de Evelyn, una claretiana de Canarias que estudió conmigo y que, una vez que nos volvimos a encontrar, me dijo que le habían destinado a hacer marketing y publicidad. Evidentemente se refería a que su responsabilidad en esa época estaba en la Pastoral Juvenil Vocacional.

Creo que la culpa es del vídeo del día del seminario (que no voy a comentar pero, si alguien no ha visto aún: http://www.youtube.com/watch?v=k1pY_IugQfY), pero últimamente estoy pensando mucho sobre cómo “vendemos” lo nuestro y lo que, con frecuencia, puede haber de publicidad engañosa en ciertas propuestas vocacionales. Claro que es lícito compartir el entusiasmo y la pasión con la que nos vivimos como miembros de una familia religiosa o formando parte de una vocación específica, como la consagrada, dentro de la Iglesia… pero ¿hay verdaderamente un deseo sincero de acompañar la búsqueda de lo que Dios quiere para cada joven que entra en contacto o participa en nuestras actividades de “pastoral vocacional”? No puedo evitar pensar que en esto también hay distintos ritmos y prioridades dentro de la Iglesia y  que hay más de un mea culpa que entonar.

Es necesario despertar el deseo, pero ojalá no nos contentemos con eso, presentando únicamente la cara bonita, lo “ideal” de nuestra forma de seguir a Jesucristo, sino que pongamos todo nuestro empeño en ayudar a otros a hacer camino personal. Antes o después, cuando la realidad (personal, comunitaria, congregacional, eclesial… vital) se impone, será la única senda que pueda permitir que ese ideal siga… pero de otra manera: con los pies bien plantados en la realidad cotidiana y mirando a Aquél a Quien seguimos. Y verdaderamente, cuando se tiene la suerte de ser acompañados/as en ese camino, se descubre con una luz nueva que se trata, efectivamente, de una vida apasionante (y con trabajo fijo).

Posted in Sin categoría | 1 Comment

Transplante de córnea

Ya sé que se me ha pasado la edad de pertenecer a un “club de fans”, de abalanzarme tras un autógrafo o emocionarme ante un cantante de moda (…aunque me parece que nunca tuve ni esa edad ni esos síntomas de histeria adolescente) pero me resulta inevitable (gozosamente inevitable) tener algunos referentes modélicos que me hacen desear parecerme en algo a ellos/as.

La mayoría de ellos son “modelos en zapatillas”, de “andar por casa” y que he tenido la suerte de tratar y conocer de cerca. Pero hoy, por eso de que estamos en un tiempo litúrgico propicio a la confesión, confieso públicamente que, entre las personas a las que admiro sin conocer, está Dolores Aleixandre.

Me encanta su capacidad para mirar más allá, el don con el que une lo cotidiano y las certezas creyentes, cómo pone en constante diálogo la Escritura y lo cotidiano, su capacidad para decir lo más profundo y lo más serio con un toque de humor inteligente… En fin, que cuando leo lo que escribe me hace desear un trasplante de córnea, un cambio de mirada, un plan renove de gafas que me permita descubrir el reverso del tapiz de la historia… esa parte llena de hilos entrelazados que Dios mira y que mira como ninguno de nosotros sabemos mirar-amar; esa parte que algunos, con el corazón acostumbrado a intuir lo de Dios, miran con el rabillo del ojo y lo encarnan en palabras.

Después de tantos años de “admiración silenciosa”, hoy Dolores se merecía este post ¿no os parece?

Posted in Sin categoría | 1 Comment

De límites y fronteras

En medio de este regalo que estoy disfrutando de poder dedicarle tiempo al estudio de la Biblia, estoy teniendo la oportunidad de acercarme a libros como el de Rut, Judit o Ester que siempre se quedan en el tintero de los grandes tratados bíblicos. En fin, a lo que voy: El contexto en el que surge el libro de Rut es en plena búsqueda judía de proteger su identidad y diferencia frente (y digo “frente” con toda la intención) a cualquier otro pueblo. Y, claro, inevitablemente me surgen mil paralelos actuales con la situación eclesial que vivimos y en cómo se plantea frecuentemente la vocación a la vida consagrada.

Definir bien, colocar “cada cosa” en su sitio y tener claro quién soy yo y quién es el otro (por supuesto: distinto de mí) nos da una seguridad tentadora… pero nos perdemos muchas oportunidades. Invertimos demasiadas fuerzas en marcar lo que nos distingue de otras vocaciones cristianas (o de otros Institutos, o de otras Iglesias cristianas…) y eso nos incapacita para caminar juntos, codo con codo, en la igualdad fundamental de vivir en Cristo y estar en búsqueda de la Voluntad para Dios en nuestro ahora histórico.

Pero eso supone soltarse de manos… y confiar es, como todo, don de Dios.

Posted in Sin categoría | Leave a comment

Día de la Vida Consagrada

A todos y todas las que nos alegramos del don que Dios nos hace a la Iglesia en la Vida Consagrada: ¡FELICIDADES! Ojalá ésta sea una oportunidad para agradecer el don, renovar el deseo de fidelidad, valorar nuestra vocación…

Ya sé que éste no es un buen momento para los optimismos ni para descubrir la botella más llena que vacía con “la que está cayendo”… también para la Vida Consagrada, pero también sé (con ese saber que es más experiencia que ideas) que la vida consagrada está preñada de vida que dar, que el Espíritu alienta en la Iglesia y en nuestras Congregaciones e Institutos con más fuerza que todas esas voces agoreras que insisten en un solo estilo, uniforme y monolítico, de vivir nuestra vocación y misión.

Estoy convencida de que, ahora más que nunca, tenemos que ser con muchos hermanos y hermanas creyentes un poco más “hijos e hijas de Sara” (que se ríe hasta de las ocurrencias de Dios) ante quienes nos consideran secularizados y poco fieles a nuestro carisma porque no encajamos con su visión clarividente de qué es lo que deberíamos hacer y cómo deberíamos vivir, porque, por supuesto, “cualquier tiempo pasado fue mejor”.

Este año no me resisto a una pequeña ironía sobre el cartel de la jornada de este año en el que “por fin” tomamos el protagonismo las mujeres… eso sí, con un perfil muy claro de cómo hemos de enfrentarnos a la nueva evangelización: no comment!

Posted in Sin categoría | 1 Comment

El verdadero “Gran Hermano”

Esta mañana me han contado que hay un religioso en la enésima edición de El gran hermano. No voy a hablar de este tema porque supongo que ya se encargarán muchos otros blogs de opinar ampliamente sobre ello y porque, además, me niego a hacer publicidad indirecta a este tipo de programas. Pero la noticia me ha hecho pensar en qué dirían de nuestras comunidades religiosas si nos pudieran ver cómo vivimos lo cotidiano (“lo cotidiano”… no el mejor rostro que solemos mostrar, como el común de los mortales, cuando alguien viene de visita). Y, sinceramente, creo que dejaríamos el pabellón bien alto, no porque los religiosos y religiosas seamos “especiales” o gente de otra galaxia, sino porque en medio de nuestra “normalidad” (esa normalidad que incluye conflictos, rarezas, costumbres incuestionables… pero también cariño, cercanía, detalles, reconciliaciones…) a nada que tengas una chispa de fe, se intuye la Presencia de ese Gran Hermano… e Hijo que es Jesucristo. Eso sí, a “su estilo”: sin aspavientos ni cosas raras,  sino en la urdimbre de la vida cotidiana.

Posted in Sin categoría | 1 Comment

La ola

Estos días dan para hacer un poco de todo, incluido volver a ver La ola, una película alemana basada en hechos reales que muestra cómo es posible repetir los episodios más vergonzosos de la historia contemporánea. El protagonista, a golpe de disciplina, respeto al líder, uniformidad y sentimiento de grupo, consigue hacer de sus alumnos de secundaria un “Tercer Reich” en pequeño.

Cuando ves una película por segunda (o tercera) vez, resulta más fácil fijarse en detalles como en los rasgos psicológicos de personajes secundarios. Llama la atención cómo los más inseguros y aparentemente frágiles, apoyados en su pertenencia al grupo, se convierten en lo suficientemente seguros de sí como para sentirse por encima de los demás. Y me resultó inevitable pensar que los Institutos religiosos, sin pretenderlo (porque en la película tampoco se pretendía) podemos también convertirnos en algo parecido: Compartimos el cariño y devoción a un líder (dícese fundador/a), compartimos rasgos que nos uniforman (a veces hasta físicamente), nos sentimos parte de una familia religiosa, tenemos una disciplina que nos permite vivir juntos y juntas… y, con demasiada frecuencia, ponemos el acento más en lo que nos diferencia de “los otros” que en lo que nos une. Eso sí: con cierto tono fariseo de quienes se saben “los buenos” y “las buenas”.

Os invito a ver la película en esa clave… a mí me recordaba a ciertas “nostalgias” y tendencias actuales que, como en la película, movilizan a muchas personas.

Posted in Sin categoría | Leave a comment

Banda sonora

Hay momentos en los que, sin pensar demasiado, te surgen canciones que se convierten en “bandas sonoras” de una temporada. En ellas, el corazón se siente cómo y “dicho” en sus palabras. Se me convierten en ocasión de relación con Aquél que camina a mi lado.

Ésta es mi “banda sonora” de estos días… una canción de Ain Karem que se me viene haciendo fuerte de una temporada para acá. Os comparto la letra que incluye, además, el “extra” de mi agradecimiento a ellas, hermanas y amigas, y a todos los que son capaces de poner letra y música a lo que vive el corazón creyente.

Palabra encarnada del Padre en llanto de un recién nacido,                     pequeño entre los más pequeños, Dios hecho niño.

TE CANTO, MI BIEN, TE ADORO, MI DIOS,                                                 FUERTE FRAGILIDAD, SOBERANA POBREZA,                                               DESNUDO EN LA CUNA Y LA CRUZ,                                                           AMOR QUE NO TIENE FRONTERAS.

Pesebre de nuestra esperanza, luz que rompe las tinieblas,                           fuente de nuestra alegría, Dios hecho niño.

 

Posted in Sin categoría | Leave a comment